Soy mi peor enemiga

“SOY MI PEOR ENEMIGA. NO PARO DE MACHACARME.”
Autoestima en acción: menos juicio, más autocompasión.
De enemiga a amiga: el camino hacia una relación más amable contigo misma.
Muchas mujeres viven atrapadas, durante años, en una lucha silenciosa, llena de dolor. Una batalla interna donde el enemigo no está fuera, sino está adentro.
Y te explico a lo que me refiero…
Ese crítico interno que no descansa nunca.
Ese juez durísimo que te hace sentir pequeña e incompetente.
Esa complacencia que se esfuerza constantemente para ser vista, validada, amada.
Esa autoexigencia que necesita llegar a todo.
Ese perfeccionismo que busca algo imposible y castiga duramente cualquier error.
Esa competitividad que no para de exigir cada vez más y más…
Cuando estas partes tuyas, en algún momento de tu vida, toman el protagonismo, tu autoestima baja en picado.
¿Te resuena?
Te cuesta confiar en ti misma, te comparas, te preocupas, te bloqueas, te sientes sola y a menudo incomprendida. Como consecuencia piensas que necesitas hacer más, ser más, demostrar más, rendir más, esforzarte más y más…
Y sin darte cuenta , te conviertes en tu peor enemiga. La percepción de ti misma queda profundamente afectada. Las relaciones con los demás se resienten… La salud empeora…
¡Es importante que sepas!
Detrás de cada parte hay una herida y muchas creencias.
Creencias que precisamente no nutren una sana autoestima. Algunas de ellas que he podido escuchar durante las sesiones:
“No soy suficiente.”
“Si me equivoco soy un fracaso.”
“No tengo nada valioso para ofrecer.”
“Tengo que demostrar que valgo todo el tiempo.”
“Soy inutil si no hago nada productivo.”
“No puedo mostrarme débil.”
“No merezco.” Etc.
¿Te resuena?
“Pero cómo se mejora la autoestima? Es tan difícil…” Otra de las creencias habituales que comparten las mujeres cuestionandose la posibilidad de un posible cambio. Aquí me gustaría compartir con todas vosotras una cita de Lao Tse, que me acompaña desde hace años: “Un viaje de mil millas comienza con un primer paso.”
El primer paso, por pequeño que sea, y no por tanto menos importante, podría ser un gesto de amabilidad y ternura hacia ti misma: una palabra de gratitud, un auto-abrazo, un minuto de descanso, una caricia, un lento estiramiento para relajar la musculatura, una rica taza de té…
Porque la transformación, la sanación no empieza con grandes decisiones, con muchos recursos… Empieza con una decisión. Puedes empezar aquí y ahora. ¿Qué puedes hacer para ser amable contigo hoy? Y mañana te invito a que vuelvas hacerte la misma pregunta en algún momento a lo largo del día.
Tente paciencia y confía en el proceso. Cambiar la forma en que te relacionas contigo misma requiere tiempo, requiere mucha práctica. “Cuanto más despacio vayas, más rápido llegarás.” Otra de mis citas favoritas, esta vez del Dr. Richard Kluft, psiquiatra, experto en trauma.
Es importante que reconozcas el mérito de cada paso que des en el camino. ¡Celebra cada logro! Por pequeño que te parezca…
¿Te gustaría convertirte en tu mejor amiga?
¡Es un reto!
Un reto que necesita compromiso de tu parte.
Nunca es tarde para empezar a transformar creencias y patrones limitantes, nunca es tarde para cultivar un vínculo amoroso con una misma.
Te acompaño en el proceso , si lo deseas.
Estoy a tu disposición.
Un cálido abrazo, Ewa.
