¡Te mereces estar bien!

Hoy me gustaría hablarte sobre la importancia del autocuidado.
Cuidarte no es un acto de egoísmo, ni tampoco un capricho. Resulta que para estar a gusto contigo misma y con los demás, primero tienes que ocuparte de ti misma, recuperando la conexión con tu cuerpo y sus necesidades. Convertirte en tu prioridad. Parece obvio, pero no lo es…
La falta de tiempo para una misma es una de las razones que más me traen a la consulta las mujeres, que sufren por causa de estrés, prácticamente de todas las edades. Me hablan de la importancia de los estudios, las tareas domésticas, los hijos, la pareja, los padres, la mascota, el trabajo y un largo etc. Y resulta que el hecho de ocuparse de todo y de todos, olvidándose por completo de ellas mismas, con el tiempo, se convierte en la sensación de irritabilidad constante, poca paciencia, mal humor, ansiedad, cansancio físico y agotamiento mental. Y llega el momento de “¡NO PUEDO MÁS!” (un sistema nervioso desregulado por completo).
Te invito a que reflexionemos juntas sobre ¿qué se esconde realmente detrás de la falta de tiempo?
¿Es una excusa? ¿Falta de una buena organización? ¿Miedo a tomar algunas decisiones?
O a lo mejor es cuestión de prioridades asociadas a unas creencias muy profundas : “Me descuido porque siento que no me lo merezco.” “Es más importante el bienestar y la felicidad de mis hijos, pareja, padres, etc. que la mía propia.” “No puedo decir NO a mis seres queridos.” “En todo caso si queda algo de tiempo, ya haré algo por mi…” Y lo que suele pasar es que no te queda ni tiempo, ni energía…
Este tipo de creencias a menudo están asociadas a la dificultad para saber que realmente necesitas (desconexión con el cuerpo), y también a la sensación muy profunda de que tus necesidades no son dignas de verse satisfechas. Suele estar presente la dificultad para establecer límites y el miedo a ser rechazada.
Todo empieza en ti, en tu cuerpo que es tu hogar. La conciencia somática es la clave.
Permíteme que te cuente un secreto: Constantemente estás “contagiando” tu estado emocional a los que te rodean. A tus familiares, amigos, hijos… Así que si tu estás de mal humor, cansada, nerviosa, con el cortisol por las nubes, eso es lo que estás transmitiendo… Ocurre de manera automática y totalmente involuntaria. La neurociencia lo llama RECIPROCIDAD FISIOLÓGICA. Nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestros sistemas nerviosos están constantemente comunicándose más allá de las palabras. Así que ocupándote de tu bienestar, dedicándote espacio y tiempo para satisfacer tus necesidades, a la vez ésas ocupándote del bienestar de los que te importan. Por lo tanto, ¡no te abandones cuidándolos!
Cuidate, mimate, para poder cuidar de los tuyos desde otro lugar… Desde la calma, el placer, disfrutando de los momentos compartidos…
¿Por dónde puedes empezar?
Incorporando pequeños hábitos en tu día a día. Pasito a pasito… Porque la salud de tu sistema nervioso no necesita grandes inversiones ni de tiempo ni de dinero. Es la suma de pequeñas cosas que puedes ir haciendo por ti de manera consciente y con mucha amabilidad.
Por ejemplo, puedes incorporar un ritual por las mañanas que te ayudará a empezar el día con una energía, sin lugar a dudas, muy diferente.
Te invito que al despertarte te hagas esta pregunta:
¿Cómo me siento hoy?
Conecta con tu cuerpo por unos instantes, escúchalo atentamente… (las sensaciones fisiológicas y la emoción que les acompaña).
Y si no te sientes como te gustaría preguntate:
¿Cómo me gustaría sentirme hoy?
Si te gustaría, por ejemplo, sentirte más alegre y vital piensa que podrías hacer, por pequeño que sea, para sentirte de esa manera…
¿Cuidar mi desayuno? ¿Empezar el día con una postura de yoga? ¿Escuchar mi canción favorita?
¿Quedar con una amiga? ¿Pedir un abrazo? ¿Ir al gimnasio? ¿darme un paseo? Etc.
Estos recursos de auto y corregulación te permitirán regular tu sistema nervioso por lo tanto reducir la ansiedad y conectar con tu fuerza vital. Estarás más conectada contigo misma y con los demás.
¡Recuerda!
Tus hábitos de hoy reflejarán tu estado emocional y tu salud física de mañana.¿Qué pequeños cambios te gustaría introducir en tu vida desde hoy?
¿Te sientes identificada?
¿Te gustaría iniciar un viaje de vuelta a tu cuerpo para poder sentirte a gusto contigo misma y los demás?
Estoy a tu disposición.
Un cálido abrazo, Ewa.

